fotografía  |  la cierva  |  cuadernos IGtwitter seguir el blog

.
.

2/3/13


A veces los hermanos se tocaban. Se buscaban en la noche y se miraban, aquellos cuerpos parecidos, crecidos ya de un modo escandaloso, crecidos como los hombres o los árboles y sin embargo, siempre niños en los gestos, siempre atenta la mirada que descubre y se embelesa.